Seguramente has
escuchado la palabra «bulo» pero, ¿qué significa? Un bulo es una noticia falsa, engañosa o sin fundamento, creada y difundida intencionalmente para manipular a la opinión pública, generar alarma social o causar perjuicios, extendiéndose rápidamente a través de redes sociales e internet. Se caracterizan por su sensacionalismo, falta de fuentes verificables y, a menudo, buscan clics o difusión masiva.
Características principales de los bulos
Intencionalidad: Se crean para engañar, obtener beneficio económico (fraude) o generar desinformación.
Difusión rápida: Se propagan masivamente en redes sociales, mensajería instantánea y correos electrónicos.
Contenido engañoso: Utilizan titulares alarmantes, imágenes manipuladas o fuera de contexto para captar atención.
Ausencia de fuentes: No suelen citar fuentes fiables o contrastadas.
Tipos y ejemplos
Hoax: Mensajes que solicitan reenvío para alertar sobre supuestos peligros, virus o bulos de salud.
Deepfakes: Vídeos o audios manipulados con inteligencia artificial para simular declaraciones falsas de personas reales.
Sátira: Historias humorísticas exageradas que a veces se confunden con noticias reales.
Cómo identificarlos
Seguidamente unas recomendaciones útiles:
1. Desconfiar de titulares excesivamente llamativos o emocionales.
2. Comprobar si la noticia aparece en medios de comunicación fiables.
3. Verificar la fecha y el origen de las imágenes.
4. Consultar webs especializadas en verificación de hechos (fact-checking).